Guía de seguridad en Internet: Compras en línea seguras

La segunda mejor invención después del Internet, fueron las compras por Internet. Una vez que todos nos adaptamos a vivir nuestras vidas en la World Wide Web, surgieron pequeños comerciantes en línea como Amazon y Overstock para satisfacer nuestros pequeños impulsos compulsivos de compra. Ahora, puedes pedir cualquier cosa que se te ocurra e incluso recibirla el mismo día.

Pero un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Es posible que las compras en línea hayan cambiado la forma en que compramos, pero el riesgo de fraude y robo de identidad es un hecho que no podemos ignorar y por eso, es importante analizar prácticas seguras para compra en línea.

Gracias a los avances en la tecnología, nuestros gustos, necesidades y deseos se pueden comprar en línea desde cualquier rincón del mundo. Y aunque muchos aspectos de nuestras vidas han mejorado con la llegada de los emprendedores de Internet, todavía es necesario ser cautelosos. Por eso trata de:

  • Limitar la información que proporcionas
  • Comprar solo en sitios verificados, busca símbolos de confianza
  • Mantente alejado de las ofertas que son demasiado buenas para ser verdad y
  • Estar atento a tus declaraciones

Tenga cuidado con los sitios web

Aunque pueda parecer obvio, debes asegurarte de comprar bienes y servicios solo desde un sitio seguro. La forma más sencilla de saber si un sitio web es seguro es mirando la dirección. Los sitios web que comienzan con https usan cifrado de datos para proteger la información; los sitios sin la “s” no lo hacen. 

En tu navegador, deberías ver un icono de candado seguido de la palabra “Seguro” que indica que el sitio que está visitando es seguro (la S en https significa Seguro). Si no ves un icono de candado, el sitio no es seguro y debes pensar dos veces en la información que estás proporcionando. 

Haz tu tarea

Gracias a la disponibilidad de productos en línea, investigar y comprar las mejores ofertas es más fácil que nunca. Pero el hecho de que haya más opciones disponibles no significa que el riesgo de ofertas que son “demasiado buenas para ser verdad” haya desaparecido. En todo caso, Internet ha abierto las oportunidades para los estafadores.

Si te encuentras con un escaparate de aspecto sombrío con una fachada descuidada y falta de clientes, tendrías desconfianza del lugar. Ese mismo escepticismo debería aplicarse a las compras en línea. 

De hecho, si sospechas que una oferta o un precio no es real, haz una búsqueda rápida en Google; muchos sitios de vigilancia mantienen una lista de estafas en curso para que puedas evitarlas, por lo que si sospechas que el precio o el producto suena demasiado bueno, tómate un segundo para investigar un poco.

Protege tu billetera

El uso de servicios de pago en línea, como PayPal, puede agregar una capa adicional de protección a tu experiencia de compra en línea. En el caso de que un sitio en el que hayas comprado resulte fraudulento, PayPal generalmente te reembolsará tu dinero. Hacer compras directamente a través de la aplicación móvil de una empresa es otra forma de protegerte.

Si estás decidido a usar tarjetas, asegúrate de usar una tarjeta de crédito y nunca tu tarjeta de débito. Si realizas una compra falsa con una tarjeta de débito, no hay forma de recuperar tu dinero. Pero cuando usas tu tarjeta de crédito, puedes recibir un reembolso por cargos fraudulentos.

Mantente aún más alerta en el móvil

En estos días, casi el 30% de las compras en línea se realizan en dispositivos móviles. Aunque usar un celular es más conveniente que una computadora, los teléfonos no están tan bien protegidos como tu ordenador. Las computadoras tienen software anti-malware que los teléfonos no tienen, lo que facilita que los piratas informáticos roben información privada de los teléfonos. 

También es más fácil dejarse engañar en el dispositivo móvil, ya que las URL son más cortas y la mayoría de los sitios web parecen diferentes y defectuosos en comparación a lo que vemos en nuestras computadoras.

Compra solo con el Wi-Fi de tu hogar

¿Otra buena regla? No confíes en las conexiones públicas de Internet cuando compres en línea; esto simplemente aumenta el riesgo de robo de identidad. Muchas conexiones Wi-Fi públicas contienen poca o ninguna seguridad y facilitan que los piratas informáticos intercepten tu información privada.

Cuando usas un Wi-Fi público, como el de una cafetería o una biblioteca, las posibilidades de ser estafado son casi el doble. Las redes Wi-Fi públicas no están encriptadas y, por lo general, no usan redes privadas virtuales (VPN), lo que las hace más vulnerables a las filtraciones de datos. 

Es muy riesgoso compartir la información de tu tarjeta de crédito (o cualquier información privada) en una red pública; así que para tu siguiente compra en línea asegúrate de estar dentro de la red privada de tu hogar con el Internet más veloz de AT&T.

No hagas clic en los enlaces de correo electrónico

Las estafas de “phishing” operan a través de enlaces de correo electrónico. Alguien abre su correo electrónico con un enlace a un nuevo producto o promoción de temporada, hacen clic en él y luego compran el producto en ese sitio, sin saber que es un sitio ilegítimo. Desde allí, los piratas informáticos pueden recopilar la información privada que proporcionas como: tu nombre, dirección, información de la tarjeta de crédito y más. 

En lugar de hacer clic en un enlace de correo electrónico, escribe el nombre del sitio en una nueva pestaña en el navegador. Incluso si el sitio oficial ofrece el mismo producto y precio del correo, opta por comprar directamente desde el sitio web oficial de la compañía. Si aún estás preocupado, siempre puedes comunicarte con la empresa por correo electrónico o llamandoles, de esa manera sabrás que tu compra es legítima. 

Una vez que seas cliente de una empresa en línea, es posible que la bandeja de entrada de tu correo electrónico esté inundada de cupones de descuento y ofertas exclusivas. Si bien puede ser tentador aprovechar estas increíbles ofertas, presta especial atención a lo que te piden estos correos electrónicos.

  • Ten cuidado con las correspondencias no solicitadas que pidan información
  • Nunca respondas a un correo electrónico con información personal
  • Evita hacer clic en los enlaces de los correos electrónicos sospechosos
  • Navega siempre al sitio web en una ventana separada del navegador

Revisa fielmente tu cuenta bancaria

Revisa atentamente tus cuentas bancarias y el saldo de las tarjetas de crédito después de una compra reciente en línea. Asegúrate de que solo te hayan cargado a tu cuenta las compras que autorizaste. Si observas cargos adicionales o duplicados de un proveedor, comunícate con ellos de inmediato. Muchos bancos ofrecen ayuda para recuperar cargos fraudulentos, así que, si algo no parece correcto, comunícate con tu banco.

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